Cosas que se me pasan por la cabeza...

6. feb., 2020

Cada persona tiene sus propios fantasmas. Momentos en los que, aunque tenga la mayor de las voluntades, su fe se quiebra, se resquebraja, se rompe. Si hay uno que parece recurrente en todos es el miedo al fracaso que, traducido al mundo de los juntaletras, es una de las mayores angustias que sufre un escritor. El rechazo editorial es algo que todos los autores, en mayor o menor medida, han sufrido con sus propias obras en alguna ocasión. Aquí tenéis algunos de esos casos más curiosos y llamativos:

-James Joyce. Su obra "Ulises" fue calificado como obscena y alteradora del orden público. Fue rechazado por decenas de editores. Hoy día es considerada una de las obras más leídas de la historia de la literatura. 

-Isaac Asimov. Muchas de las historias de Asimov fueron rechazadas hasta el punto de llegarse a perder después de no haber podido ser vendidas. Es considerado uno de los padres de la ciencia ficción. Nadie ha descrito cómo él el espacio exterior y el futuro. Visionario.

-Jhon le Carre. La primera novela de John le Carre, "El espía que surgió del frío" fue dada de lado por los editores porque le Carre “no tenía ningún futuro como escritor”. Hoy día lleva a sus espaldas millones de ejemplares y es un maestro del género de espías. 

-Agatha Christie. Cuatro años tuvo que luchar la reina del género negro para que alguien publicase su trabajo. No añadiré más sobre su producción y su obra. No parece necesario.  

-Jhon Grisham. Su novela "Tiempo de matar" fue rechazada por 16 editoriales antes de conseguir que un agente leyera el manuscrito… y también lo rechazara.

-JK Rowling. Envió el manuscrito de Harry Potter a 12 editoriales...siendo rechazados por todas ellas.

-Stephen King. Llegó a destruir su primera novela larga después de que esta fuese rechazada. La segunda siguió la misma suerte que la primera y sólo consiguió que le publicasen la tercera, una tal "Carrie"

-Margareth Mitchell"Lo que el viento se llevó" fue rechazado un total de 38 veces. Sobran las palabras.  

El rechazo forma parte del juego de los libros y, para ser publicado, uno debe exponerse y arriesgar. Al fin y al cabo si ellos lo consiguieron… ¿por qué tú no?

 

31. ene., 2020

La novela corta es un género que, por su variabilidad en tamaño, temática y forma, sufre muchas veces el abandono y la exclusión por parte de los escritores de considerarlo un género menor. Nada más allá. Desde mi perspectiva, es un género extraordinariamente complejo y difícil pero, a la vez, muy satisfactorio siempre y cuando esté bien realizado. A continuación os daré un resumen de pautas a tener en cuenta a la hora de escribir una novela corta recopiladas de al menos una decena de artículos y blogs. Son:

  - Género. Antes de empezar a escribir, escoge el tema. Aunque parezca una cosa fácil de entender, hay gente que quiere escribir una novela negra con romance e invasión de marcianos de por medio. Menos es más.

  - Personajes. Crea entre uno y cuatro personajes. Dales vida, historia, personalidad, características físicas, etc.. Ellos solos te hablaran y te ayudaran en la creación.

  - Resumen o esquema. Haz un resumen o esquema de la trama principal. Ve ensartando personajes o tramas secundarias así como variaciones u otras figuras literarias. Luego sólo tendrás que escribir siguiendo el resumen por etapas. Recuerda una cosa: Las historias simples son casi siempre las mejores.

  - Ubicación espacio-temporal. Escoge la fecha y lugar o lugares de tu obra. Busca información y empápate de todos los detalles. Le darán realismo y credibilidad.

  - Tamaño. Se supone que una novela corta ha de tener entre 100 y 150 páginas. Escribe sin prisas y tomate tu tiempo. Si luego ves que te has extendido demasiado vuelve a leer y recorta lo que no aporte. Siempre hay párrafos o incluso páginas que pueden ser eliminados sin problemas.

  - Reposo. Lo más difícil después de acabar. Déjala al menos un mes en un cajón. No seas impaciente. Luego, vuelve a leerla. Seguro que encontrarás muchos defectos que pulir. 

  Aunque hay muchísimos consejos más estos son, según mi humilde opinión, los más importantes a la hora de intentar escribir una novela corta. Además y como dijo el genial escritor ruso de novelas cortas Antón Chéjov "El arte de escribir es decir mucho con pocas palabras".

 

24. ene., 2020

En primer lugar estará bien que definamos con claridad de que estamos hablando. La novela negra es, como la definió Raymond Chandler en su ensayo El simple arte de matar (1950), "la novela del mundo profesional del crimen". Debe su nombre a que originalmente fue publicada en la revista Black Mask (EEUU) y en la colección Série Noire de la editorial francesa Gallimard pero también al carácter oscuro de los ambientes en que transcurre, lejos de las casas señoriales que ambientaban las novelas policiacas típicas de la época.

 A través de diferentes posts, os iremos dejando las que, en nuestra humilde opinión, son las mejores joyas de este género. Hoy, para comenzar, una de las primeras obras de Edgar Allan Poe. 

 Edgar Allan Poe

(Boston, EE UU, 1809 - Baltimore, id., 1849) fue un poeta, narrador, crítico estadounidense y uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos. La imagen lúgubre de Poe como cultivador de la literatura de terror ha entorpecido su valoración e influencia en la novela negra y policial. Gran maestro del género, revalorizó y revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a otros géneros. Otorgó también al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente poseen.

"Los asesinatos de la calle Morgue", publicado en 1841, fue más un cuento que una novela y Poe se basó en un crimen real para publicarla. Un brutal asesinato de dos mujeres, madre e hija, se ha producido en un apartamento de una importante calle de París. Las primeras investigaciones que lleva a cabo la brigada no dan resultado alguno, evidenciándose la impotencia de la policía para esclarecer los hechos. Finalmente se hace cargo del asunto un detective aficionado, Monsieur Dupin, quien tras intensa y brillante investigación, resuelve el caso al ofrecer una explicación extraordinaria.

 

20. ene., 2020

Son demasiadas las ocasiones en las que nos sentamos delante de la pantalla con ganas de escribir pero no sabemos muy bien sobre que tema hacerlo. Nos concentramos y todas las ideas que nos salen van directamente al cubo de la basura (o la papelera del ordenador, según proceda). Esto puede llegar a ser muy frustante y es uno de los motivos por el cual muchos escritores noveles dejan de teclear con asiduidad. Ahí va una breve guía que nos ayudará a estar siempre llenos de nuevas ideas:

  - Toma notas. Sea en la pantalla de tu móvil, una clásica libretilla de papel o en cualquier otro método, intenta estar siempre preparado. Las ideas surgen en cualquier lugar. Luego, bajo mi experiencia, es interesante tener una carpeta en tu PC con el título ideas. Cuando hayas acumulado unas cuantas pásalas a limpio. Un documento por idea y que además quede bien resumida en el titulo del documento. Es un buen recurso para momentos de bloqueo. 

  -  Usa el día a día. Leer periódicos o ver las noticias suele dar buenos resultados. Los relatos sobre temas realistas suelen ser los mejores.

  - Observa tu entorno. Toma un café en un bar mientras observas a sus clientes, imaginando sus vidas. O móntate en autobús o metro. Obsérvalo todo y a todos. Métete en su piel.

  - Usa fotografías. Busca en tu casa o por la red fotos interesantes. ¿Qué te cuentan? ¿Qué dicen? ¿Qué han vivido?

  - Mezcla sucesos de la vida real y cambia el final. Se original. Busca siempre, eso sí, sucesos plausibles. 

  - Escucha a los ancianos. Llevan toda una vida aqui. Seguro que tienen buenas historias que contar. Sus mentes están repletas de grandes tesoros. 

  - Diálogos en vivo. Oír a la gente de la calle es una de las mejores ideas a tener en cuenta. Inspírate en sus conversaciones para tus diálogos. Toma el pulso a la calle. 

  -  Se tu mismo. No escribas para el lector, escribe para ti. Serás auténtico y obtendrás siempre buenos resultados si escribes lo que te gusta y cómo a ti te gusta. Se escribes buscando la aprobación, fracasarás.

  Estas son sólo algunas ideas para desbloquear tu creatividad. ¿Tienes alguna más? ¡Compártela!

 

4. ene., 2020

Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de un tema nada baladí como es el de los concursos literarios. En España se convocan al año cerca de 5.000 concursos literarios y su género va desde la novela a la poesía pasando por el relato corto o el ensayo. Existen muchos escritores noveles que los consideran amañados o con poco rigor, preparados para concederlos a amigos y conocidos. Yo, desde mi humilde experiencia, he de negar la mayor. Yo no conozco ningún juez o jurado de ningún concurso y he tenido la suerte de ganar algunos y quedar finalista en otros tantos. Es muy difícil por la cantidad de participantes, el variable nivel de talento, la subjetividad del jurado,... sin duda demasiados factores para enumerarlos todos. En mi opinión, si tienes talento, el premio al final llegará, eso si, después de mucha constancia y esfuerzo. Ahora os pasaré a resumir las características más importantes que poseen los certámenes literarios:

-Género. Novela, ensayo, microrrelato, poesía, relato,..... los concursos abarcan todos los registros del arte de la escritura. Todos tienen cabida. Un consejo: hay concursos de ciertos géneros que incluso hoy en día tienen pocos participantes. El ensayo o el teatro son claros ejemplos. 

-Entidades convocantes. Asociaciones de escritores, editoriales en busca de nuevos talentos, ayuntamientos, órganos de gobierno,....la lista es casi interminable. Desde mi perspectiva he comprobado que los ayuntamientos de poblaciones pequeñas y asociaciones culturales independientes suelen ser más imparciales a la hora de los fallos (aunque sus premios también suelen ser menores). Los grandes premios, (por ejemplo de novela), son creados por editoriales y normalmente están "reservados" para sus escritores. Aunque a veces hay excepciones, enviar ahí tus manuscritos suele ser una perdida de tiempo, tinta y autoestima.

-Premio. Va desde un humilde certificado a miles de euros pasando por una tablet o un fin de semana en un hotel. A veces, parte del mismo también incluye la edición de la obra y su promoción. Como es lógico, a mayor cuantía, mayor competencia habrá. De hecho, desde el comienzo de la crisis, muchos concursos han multiplicado sus participantes hasta por diez. Escoge bien.

-Bases. Cómo en los demás apartados, no hay dos concursos iguales: extensión, plica, tipografía de letra, tamaño de la misma, interlineado, número de copias, a donde se ha enviar,....podríamos seguir así durante horas. Si te interesa un concurso, estudia bien sus bases y comprueba que tu obra las cumple. Si no, el esfuerzo tan sólo se verá recompensado con frustración. 

-Edición. Ciertos premios, sobretodo de novela, tienen como parte del premio la edición de la obra. Antes de enviar tu manuscrito al concurso, léete bien las bases. Algunos aprovechan el deseo de darse a conocer por parte del escritor novel para quedarse literalmente con su obra durante años por una cantidad irrisoria. ¿No habrás dedicado tanto esfuerzo para algún listo se lucre con ello, verdad?. Míralo todo muy bien y evitarás sorpresas. 

-Temática. En la mayoría de los concursos la temática es libre. En otros, los temas pueden ser de lo más variopintos. Un buen consejo en este campo es que investigues a los ganadores de años anteriores. En muchos casos te sorprenderá ver cómo hay ciertos temas muy recurrentes en determinados concursos. En uno de los últimos sobre los que indagué, la mayoría de primeros y segundos premios eran relatos sobre la guerra civil española. Investiga y tendrás muchas más posibilidades de salir victorioso. 

 Estas son, en mi opinión, las grandes características que definen los concursos literarios. Hay muchas más pero haría que esto pasase de ser un artículo a un cuento bíblico. Así que ya sabes, investiga, lee pero, sobretodo, escribe. Quien sabe, puede ser que te conviertas en el próximo premio Planeta de novela. ¡A escribir!