Cosas que se me pasan por la cabeza...

20. ene., 2020

Son demasiadas las ocasiones en las que nos sentamos delante de la pantalla con ganas de escribir pero no sabemos muy bien sobre que tema hacerlo. Nos concentramos y todas las ideas que nos salen van directamente al cubo de la basura (o la papelera del ordenador, según proceda). Esto puede llegar a ser muy frustante y es uno de los motivos por el cual muchos escritores noveles dejan de teclear con asiduidad. Ahí va una breve guía que nos ayudará a estar siempre llenos de nuevas ideas:

  - Toma notas. Sea en la pantalla de tu móvil, una clásica libretilla de papel o en cualquier otro método, intenta estar siempre preparado. Las ideas surgen en cualquier lugar. Luego, bajo mi experiencia, es interesante tener una carpeta en tu PC con el título ideas. Cuando hayas acumulado unas cuantas pásalas a limpio. Un documento por idea y que además quede bien resumida en el titulo del documento. Es un buen recurso para momentos de bloqueo. 

  -  Usa el día a día. Leer periódicos o ver las noticias suele dar buenos resultados. Los relatos sobre temas realistas suelen ser los mejores.

  - Observa tu entorno. Toma un café en un bar mientras observas a sus clientes, imaginando sus vidas. O móntate en autobús o metro. Obsérvalo todo y a todos. Métete en su piel.

  - Usa fotografías. Busca en tu casa o por la red fotos interesantes. ¿Qué te cuentan? ¿Qué dicen? ¿Qué han vivido?

  - Mezcla sucesos de la vida real y cambia el final. Se original. Busca siempre, eso sí, sucesos plausibles. 

  - Escucha a los ancianos. Llevan toda una vida aqui. Seguro que tienen buenas historias que contar. Sus mentes están repletas de grandes tesoros. 

  - Diálogos en vivo. Oír a la gente de la calle es una de las mejores ideas a tener en cuenta. Inspírate en sus conversaciones para tus diálogos. Toma el pulso a la calle. 

  -  Se tu mismo. No escribas para el lector, escribe para ti. Serás auténtico y obtendrás siempre buenos resultados si escribes lo que te gusta y cómo a ti te gusta. Se escribes buscando la aprobación, fracasarás.

  Estas son sólo algunas ideas para desbloquear tu creatividad. ¿Tienes alguna más? ¡Compártela!

 

4. ene., 2020

Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de un tema nada baladí como es el de los concursos literarios. En España se convocan al año cerca de 5.000 concursos literarios y su género va desde la novela a la poesía pasando por el relato corto o el ensayo. Existen muchos escritores noveles que los consideran amañados o con poco rigor, preparados para concederlos a amigos y conocidos. Yo, desde mi humilde experiencia, he de negar la mayor. Yo no conozco ningún juez o jurado de ningún concurso y he tenido la suerte de ganar algunos y quedar finalista en otros tantos. Es muy difícil por la cantidad de participantes, el variable nivel de talento, la subjetividad del jurado,... sin duda demasiados factores para enumerarlos todos. En mi opinión, si tienes talento, el premio al final llegará, eso si, después de mucha constancia y esfuerzo. Ahora os pasaré a resumir las características más importantes que poseen los certámenes literarios:

-Género. Novela, ensayo, microrrelato, poesía, relato,..... los concursos abarcan todos los registros del arte de la escritura. Todos tienen cabida. Un consejo: hay concursos de ciertos géneros que incluso hoy en día tienen pocos participantes. El ensayo o el teatro son claros ejemplos. 

-Entidades convocantes. Asociaciones de escritores, editoriales en busca de nuevos talentos, ayuntamientos, órganos de gobierno,....la lista es casi interminable. Desde mi perspectiva he comprobado que los ayuntamientos de poblaciones pequeñas y asociaciones culturales independientes suelen ser más imparciales a la hora de los fallos (aunque sus premios también suelen ser menores). Los grandes premios, (por ejemplo de novela), son creados por editoriales y normalmente están "reservados" para sus escritores. Aunque a veces hay excepciones, enviar ahí tus manuscritos suele ser una perdida de tiempo, tinta y autoestima.

-Premio. Va desde un humilde certificado a miles de euros pasando por una tablet o un fin de semana en un hotel. A veces, parte del mismo también incluye la edición de la obra y su promoción. Como es lógico, a mayor cuantía, mayor competencia habrá. De hecho, desde el comienzo de la crisis, muchos concursos han multiplicado sus participantes hasta por diez. Escoge bien.

-Bases. Cómo en los demás apartados, no hay dos concursos iguales: extensión, plica, tipografía de letra, tamaño de la misma, interlineado, número de copias, a donde se ha enviar,....podríamos seguir así durante horas. Si te interesa un concurso, estudia bien sus bases y comprueba que tu obra las cumple. Si no, el esfuerzo tan sólo se verá recompensado con frustración. 

-Edición. Ciertos premios, sobretodo de novela, tienen como parte del premio la edición de la obra. Antes de enviar tu manuscrito al concurso, léete bien las bases. Algunos aprovechan el deseo de darse a conocer por parte del escritor novel para quedarse literalmente con su obra durante años por una cantidad irrisoria. ¿No habrás dedicado tanto esfuerzo para algún listo se lucre con ello, verdad?. Míralo todo muy bien y evitarás sorpresas. 

-Temática. En la mayoría de los concursos la temática es libre. En otros, los temas pueden ser de lo más variopintos. Un buen consejo en este campo es que investigues a los ganadores de años anteriores. En muchos casos te sorprenderá ver cómo hay ciertos temas muy recurrentes en determinados concursos. En uno de los últimos sobre los que indagué, la mayoría de primeros y segundos premios eran relatos sobre la guerra civil española. Investiga y tendrás muchas más posibilidades de salir victorioso. 

 Estas son, en mi opinión, las grandes características que definen los concursos literarios. Hay muchas más pero haría que esto pasase de ser un artículo a un cuento bíblico. Así que ya sabes, investiga, lee pero, sobretodo, escribe. Quien sabe, puede ser que te conviertas en el próximo premio Planeta de novela. ¡A escribir!

28. dic., 2019

Seguro que más de una vez has pensado en escribir una novela. Tienes un excelente argumento, la trama e incluso algunos personajes. Incluso le has puesto nombre al protagonista. Entonces te asalta la gran pregunta: ¿por donde empiezo?. He aquí una breve guía:

-Cimientos. El plan maestro o la guía donde esta descrita tu novela. Aunque sólo sea unos esbozos escritos en unas líneas, definirán bien que quieres conseguir y hacía donde lo quieres llevar. Básico.

-Ladrillos. Una vez que tienes la base, ha llegado el momento de poner ladrillos. No puedes hacerlo de cualquier manera ni de forma aleatoria. Hay multitud de sistemas pero a mi, por ejemplo, me resultó muy útil un plano en un folio A3. Has de colocar las secuencias por escenas, engarzando la trama principal con la secundaria. Es, en mi humilde opinión, la parte más crítica del proceso. 

-Cemento. Serían los personajes. Su función es unir la historia y darle vida. Si los personajes son inconsistentes, el edificio no aguantará y se vendrá abajo. Al igual que tu novela. Dedica tiempo a perfilarlos. Incluso puedes hacer fichas sobre ellos.

-Fecha de entrega. Poniéndote una fecha de fin, te marcarás plazos y objetivos. Un consejo: Sé realista. Ponerte un plazo demasiado corto hará que te agobies y abandones mientras que uno demasiado extenso puede hacer que se te olvide. Constancia y perseverancia. No hay más.

-Decoración. Has llegado a terminar de escribir tu novela. Piensas en que lo has conseguido y ves que....no es así. Cuando un edificio esta acabado es frío, inhóspito y poco amigable. Necesitamos algún tiempo de pulido y perfeccionamiento. Pintar las paredes, poner las cortinas, colgar algún cuadro....mimar hasta el último detalle. O en este caso, hasta la última tilde.Revisar, revisar y revisar.

 Escribir una novela no es nada fácil. Es una tarea ardua y compleja pero no imposible. Todo es cuestión de proponertelo y esforzarte al máximo. Si no, fíjate en mi. Un saludo, amigos. 

8. dic., 2019

En el desierto que supone hoy para el sector del libro la actual situación de ventas, se consigue divisar un pequeño oasis en el horizonte: los clubes de lectura. Están empezando a rebrotar con fuerza en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona por lo que no tardaran mucho en extenderse por el resto de nuestra geografía.

 Estos grupos han renacido de manos del auge de las redes sociales, donde encontrar personas que compartan gustos y debilidades por un determinado género o autor es tremendamente sencillo. Sólo tienes que buscar tu género y lugar de residencia. El ordenador hará el resto por ti.

 Su funcionamiento es muy sencillo. Se escoge un libro que se adapte a la temática del grupo, se da un plazo que oscila entre 15 días y un mes y, por último, se organiza un encuentro, normalmente en una biblioteca pública o una librería determinada, donde los lectores ponen en común sus juicios sobre el argumento, personajes y calidades literarias. La retroalimentación es magnífica.

 Lo más importante de estos clubes es el carácter altruista de los mismos. No suelen ser una obligación y son gratuitos (al margen del gasto en libros, por supuesto). Incluso en muchos clubes se consiguen descuentos de grupo o préstamos gratuitos de los ejemplares para su lectura.

 El objetivo de los mismos es leer, discutir y aprender de un libro, pudiendo observar el mismo desde la visión que nos proporcionan los demás y consiguiendo una comprensión más profunda.

 Pertenecer a un club de lectura tiene infinidad de ventajas:

-Conocer autores y obras que, de otro modo, no conocerías. Te aseguras, además, que sean lecturas interesantes.

-Aprenderás a leer mejor, consiguiendo ver más allá y sacándole más jugo a la obra.

-Interacción social. Conocerás gente de tu entorno con tus mismas aficiones literarias.

-Privilegios. Muchos clubs de lectura consiguen para sus socios descuentos en editoriales, entradas para presentaciones de autores famosos y muchas más ventajas.

 La unica duda está en si este renacer conseguirá devolver público y esplendor a las librerías y bibliotecas de nuestro país, donde sólo el 29% de los españoles (según el CIS) lee con asiduidad. Esperemos que así sea.

23. nov., 2019

   El termino "Bookcrossing" se emplea para definir la práctica de dejar libros en lugares públicos para que los recojan otros lectores, que después harán lo mismo con ellos una vez leídos. Sería algo así como "liberar" libros de sus estanterías y dejarlos en manos de toda la humanidad. La idea surgió en 2001 de manos del norteamericano Ron Hornbaker. Después de ver una web que registraba y vigilaba el viaje de los billetes de cincuenta dolares de curso legal a lo largo del país decidió hacer lo mismo con los libros. Desde su puesta en marcha, el movimiento ha ganado más de 750.000 seguidores en todo el mundo y más de 5 millones de libros han sido registrados. Cuando alguien encuentra un libro registrado puede entrar en su web e introducir su BCID (número de identificación de Bookcrossing). Este le dirá el viaje que ha realizado el libro y le permitirá registrar el lugar donde es de nuevo liberado, además de algunos comentarios.

   Los usuarios se registran en su página principal y acceden además a todo un variado tipo de intercambios de libros: cadenas donde un libro deseado va pasando de una persona a otra, círculos de intercambio donde sus participantes se cambian libros entre si o donaciones anónimas donde un usuario regala un libro determinado a otro usuario que lo solicita.

   En España el movimiento es relativamente nuevo aunque llevan celebrando una convención anual desde 2004 hasta el año 2019 en distintas ciudades de nuestra geografía.

   Y tu, ¿Qué piensas de este movimiento? ¿Te gustaría dejar libre a tus libros? 

Bookcrossing internacional

 http://www.bookcrossing.com/ 

Bookcrossing España 

http://www.bookcrossing-spain.com/