Cosas que se me pasan por la cabeza...

10. jul., 2019

Mucha gente piensa que, una vez conseguido el objetivo de ser publicado, todo esta hecho. Si perteneces a ese grupo de escritores, siento decirte que estás muy equivocado. Sólo en España se publican al año decenas de miles de libros y la competencia es voraz. El nuestro es un mercado en el que la oferta es excelsa y muy variada y los lectores, por desgracia, no abundan. Grandes obras pasan sin pena ni gloria por las estanterías de nuestras librerías, llegando a vender unos pocos ejemplares. Hay mucho trabajo que hacer así que, pongámonos a ello. 

*Pre-lanzamiento. Una vez que conozcas la fecha que tu libro estará disponible, puedes empezar la promoción. No escatimes en esfuerzos. Llega a todo el mundo, véndete bien y consigue generar interés en ti y en tu obra. La gente es curiosa y si despiertas su curiosidad vendrán a ti. Busca los puntos fuertes de tu libro, pon pequeños fragmentos, monta algún concurso,....¡se creativo!.

*Crea un blog o pagina web. Crear un espacio donde la gente pueda conocerte, verte y saber de ti es vital. Te servirá para practicar tu escritura y te pondrá, además, en contacto directo con los lectores. Hoy día, con la influencia de las nuevas tecnologías, si no tienes tu propio blog o tu propia página no existes. Así de simple. 

*Redes sociales. De manera selectiva, crea anuncios en redes sociales y, sin llegar al spam, muéstralos de vez en cuando. Busca comunidades de escritores, de reseñadores de libros,...¡las posibilidades son infinitas!.

*Booktrailer. Si tienes posibilidades económicas de gastar un poco de dinero, un booktrailer es una buena inversión. Genera bastante curiosidad y capta la atención mucho más que sólo con unas imágenes. 

*Periodos de regalo. Una vez pasados los primeros días de lanzamiento, puedes buscar ofertas que disminuyan mucho el precio de un libro o incluso regalarlo durante periodos de 24 horas, por ejemplo. Tu interés para estos comienzos ha de ser que los lectores te conozcan. Ayúdales.

*Posición de ventas. Si tu libro se ha convertido en uno de los más vendidos, promocionalo. Todo el mundo quiere leer lo mas conocido y lo que más éxito tiene en el momento. No hay mejor marketing. Usa un pantallazo o bien otras técnicas, que demuestren cuanto está vendiendo tu libro. 

 Escribir un libro es algo realmente difícil pero es, con diferencia, la parte más sencilla de cualquier éxito literario. Sin un buen trabajo de promoción detrás, tu pequeño quedará sepultado por la ola editorial, generando en ti una profunda desdicha. Así que, ¡a trabajar muy duro, amigos!

 

3. jul., 2019

Todo aquel que empieza a hacer sus pinitos en el mundo del libro sueña con verse en algún momento a si mismo ganando un gran premio literario. Encima de un estrado enmoquetado, con una multitud enloquecida que vitorea semejante despliegue de calidad literaria, recogemos un descomunal talón de cartón piedra ante el asombro del mundo del libro, que ve renacer en ti sus esperanzas de regeneración. Y entonces te sientes mojado...y te levantas de la cama desorientado mientras tu perra intenta en vano seguir lamiendo tu cara. Fin.

 Aunque cualquiera puede participar en un concurso literario, ganar ya es harina de otro costal. En esta entrada os daré algunos consejos para poder, al menos, tener posibilidades. Hay van:

-Disfrutar. Primera norma fundamental y sin la cual no tiene sentido que sigas sumando letras. Si escribir no te apasiona, tus escritos pueden llegar a ser correctos pero grises. Cuando disfrutamos de la escritura, nuestra literatura se impregna de ese aroma.

-Leer y corregir. Esta secuencia es la parte más dura e ingrata del oficio. Y normalmente, a mayor repetición de la misma, mayor aumento de la calidad del escrito. Pico y pala. No hay otra.

-Escoge bien. Aunque pausible, la posibilidad real que ganes un concurso literario de una cuantía alta es ínfima. En los de mayor prestigio concursan autores de renombre y con una amplia experiencia. Busca los de menor cuantía, que sean cerca de tu localidad y que se adapten a tu estilo. Empieza por abajo con calma.

-El jurado. Aunque en la mayoría no se conoce el nombre de sus miembros, puedes fijarte y leer los relatos ganadores de años anteriores. Verás tendencias de temas, de estilo, de niveles de complejidad,... La información es poder.

-Persistencia. Se obstinado, no cejes en tu empeño a la primera contrariedad. Si no ganas al principio, insiste. Relee los relatos eliminados y reescribelos. Muchas veces de un relato perdedor puede llegar a salir una verdadera obra de arte. Hay miles de concursos y son anuales. Ten fe.

-Se diferente. Todas las grandes historias ya han sido contadas. Lo interesante es reescribirlas de manera novedosa. Dale la vuelta al argumento, retuerce los personajes, cambia la ambientación,...lo que sea por ser innovador. Llama la atención.

-Corrección ortotipográfica. Si quieres tener posibilidades, tu relato debe estar perfecto. Corregido, bien paginado, con márgenes adecuados y sin borrones. Una buena presentación da idea de que el interior también va a estar cuidado por lo que el cribador te pasará al grupo de los leídos. Se paciente e invierte en aumentar tu calidad. No te dejes presionar por plazos.

 Por último, quiero animarte. Yo empecé como tú estás ahora y aunque tampoco es que haya llegado excesivamente lejos, ya tengo en mi haber más de una decena de premios, accesits, menciones y relatos publicados en diversas antologías, además de una novela ya en el mercado y de otra que viene en camino. Y todo eso, con mi esfuerzo y autodedicación, sin padrinos ni amigos en el jurado. Si quieres, puedes.

21. jun., 2019

Aquí os dejo un pequeño microrrelato 

"La ciudad del amor se abría paso al día con timidez. A toda velocidad, los primeros autobuses iban y venían zumbando de un lado al otro de la enorme avenida, cargados con decenas de obedientes hormigas. Usando un poco la imaginación se podía ver como, a través de los cristales de las ventanillas, se escapaban pequeñas nubes de vapor preñadas de sueños imposibles, deseos inconfesables y anhelos inalcanzables. El manto de hojarasca avisaba de la próxima llegada del otoño y un año más él lo veía todo a través de los férreos barrotes de su ventana" 

21. jun., 2019

En muchas ocasiones determinamos que ciertos recursos narrativos solo son válidos para algunos tipos de historias. La recreación de secretos, dotar a la historia con unas gotas de suspense u organizar algún misterio son armas que todo aprendiz de juntaletras ha usado alguna vez. Bien sean novelas de acción, de suspense o históricas, los recursos suelen ser adaptables a cualquier tipo de género.

Bien llevados, estos recursos pueden trasformar una historia gris y anodina en un intenso ejercicio de acción y vitalidad que conseguirán atrapar al más reticente de tus lectores.

Una secuencia interesante sería, por ejemplo, resolver un enigma que genere un secreto interesante. La aparición de este último provocará con toda seguridad una cascada de acciones que serán el comienzo de una etapa de suspense que puede acabar o no en resolución. A partir de ahí es posible generar un nuevo misterio, dando lugar a un número casi infinito de posibilidades.

Tus historias siempre deberán mantener la trama en su punto álgido hasta el final, con el fin de lograr que el lector "quiera" leer más. Estos son algunos de los conceptos básicos de una narración con ritmo, aunque tan solo son un engranaje más de una buena novela. 

4. jun., 2018

Ser original en cualquier faceta de la vida es algo complicado. Cuando al escribir caemos con frecuencia en ideas manidas e imágenes muy usadas corremos el riesgo de perdernos entre las brumas del aburrimiento, enfangando nuestra trayectoria y convirtiendo el disfrute de escribir en un suplicio.

Tanto en narrativa como en teatro o en guiones para películas, hay varios espacios donde podemos encontrarnos con este problema con asiduidad. 

Personajes

Hay que analizar principalmente dos modelos:

-Modelos básicos. A partir de ellos se construyen personajes más profundos, cuyo legado e historia rompe la barrera del tiempo y la interculturalidad. Alatriste, Aragon (El señor de los anillos), El Cid,....son ejemplos clásicos de este tipo de personajes.

-Modelos estereotipados. Son planos y llenos de tópicos. No evolucionan y su presencia en nuestras tramas suele ser testimonial.

Metáforas

Usadas para describir y ambientar, las metáforas son "la aplicación de un concepto o de una expresión sobre una idea o un objeto al cual no describe de manera directa, con la intención de sugerir una comparación con otro elemento y facilitar su comprensión".

No es algo fácil ya que hemos de intentar al mismo tiempo ser originales y sencillos para que la imagen que se forma en la cabeza del lector sea la buscada. Es muy típico repetir imágenes muy trilladas. (Una rubia cabellera como el fuego o buceando en sus azules ojos).

Ya sabéis que la principal regla a la hora de escribir es “muestra, no cuentes”.

Tramas

Es tal vez el punto más peliagudo a la hora de evitar los clichés, porque no es nada fácil saber cuándo estamos siendo originales. Aquí habrá que tirar un poco de autocrítica e intuición, pero es mejor huir de ellos. No se trata de tener que rizar el rizo siempre, pero sí evitar las tramas tópicas porque serán previsibles para el lector.

Cuándo podemos recurrir a los estereotipos

1. Primer borrador: cuando escribimos el primer borrador de nuestro texto, lo mejor que podemos hacer es no obsesionarnos con los clichés, al menos en las metáforas. En las tramas y en los personajes, en cambio, deberíamos haberlos evitado ya en la fase de planificación del texto.

2. Diálogo: no siempre, claro está, pero a veces podemos dejar que se nos cuele un cliché en los diálogos. La gente habla así, recurre a refranes y expresiones conocidas; no todos los personajes pueden ser tan ocurrentes. De vez en cuando, podemos emplear clichés para los diálogos de un personaje para hacerlo más simple, más común.

3. Comedia y parodia: un género en el que funcionan bien es en el humorístico. Pero también aquí es fácil caer en los tópicos y no hacer gracia. Cuando recurrimos a los estereotipos como chiste ha de ser para darles otra vuelta de tuerca, para tomarlos como base y añadirles elementos nuevos que los hagan originales y divertidos. Nada fácil, lo sé. Pero si no hay reto, ¿dónde está la gracia?

4. Trama: al igual que en el punto anterior, podemos recurrir a los clichés siempre y cuando partamos de ellos para luego darles un giro sorprendente. Se trata de aprovechar el hecho de que el lector cree que sabe lo que va a ocurrir porque lo ha visto antes y, cuando menos se lo espera, se rompe el tópico y pasa otra cosa.