Cosas que se me pasan por la cabeza...

22. oct., 2020

Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de un tema nada baladí como es el de los concursos literarios. En España se convocan al año cerca de 5.000 concursos literarios y su género va desde la novela a la poesía pasando por el relato corto o el ensayo. Existen muchos escritores noveles que los consideran amañados o con poco rigor, preparados para concederlos a amigos y conocidos. Yo, desde mi humilde experiencia, he de negar la mayor. Yo no conozco ningún juez o jurado de ningún concurso y he tenido la suerte de ganar algunos y quedar finalista en otros tantos. Es muy difícil por la cantidad de participantes, tu distinta capacidad de talento, la subjetividad del jurado,.... son muchos factores para enumerarlos todos. En mi opinión, si tienes talento, el premio al final llegará, eso si, después de mucha constancia y esfuerzo. Ahora os pasaré a resumir las características más importantes que poseen los certámenes literarios:

-Género. Novela, ensayo, microrrelato, poesía, relato,..... los concursos abarcan todos los registros del arte de la escritura. Todos tienen cabida. Un consejo: hay concursos de ciertos géneros que incluso hoy en día tienen pocos participantes. El ensayo o el teatro son claros ejemplos. 

-Entidades convocantes. Asociaciones de escritores, editoriales en busca de nuevos talentos, ayuntamientos, órganos de gobierno,....la lista es casi interminable. Desde mi perspectiva he comprobado que los ayuntamientos de poblaciones pequeñas y asociaciones culturales independientes suelen ser más imparciales a la hora de los fallos (aunque sus premios también suelen ser menores). Los grandes premios, (por ejemplo de novela), son creados por editoriales y normalmente están "reservados" para sus escritores. Aunque a veces hay excepciones, enviar ahí tus manuscritos suele ser una perdida de tiempo y autoestima.

-Premio. Va desde un humilde certificado a miles de euros pasando por una tablet o un fin de semana en un hotel. A veces, parte del mismo también incluye la edición de la obra y su promoción. Como es lógico, a mayor cuantía, mayor competencia habrá. De hecho, desde el comienzo de la crisis, muchos concursos han multiplicado sus participantes hasta por diez. Escoge bien.

-Bases. Cómo en los demás apartados, no hay dos concursos iguales: extensión, plica, tipografía de letra, tamaño de la misma, interlineado, número de copias, a donde se ha enviar,....podríamos seguir así durante horas. Si te interesa un concurso, estudia bien sus bases y comprueba que tu obra las cumple. Si no, el gasto en papel y tinta sólo se verá recompensado con frustración. 

-Edición. Ciertos premios, sobretodo de novela, tienen como parte del premio la edición de la obra. Antes de enviar tu manuscrito al concurso, léete bien las bases. Algunos aprovechan el deseo de darse a conocer por parte del escritor novel para quedarse literalmente con su obra durante años por una cantidad irrisoria. ¿No habrás dedicado tanto esfuerzo para algún listo se lucre con ello, verdad?. Míralo todo muy bien y evitarás sorpresas. 

-Temática. En la mayoría de los concursos la temática es libre. En otros, los temas pueden ser de lo más variopintos. Un buen consejo en este campo es que investigues a los ganadores de años anteriores. En muchos casos te sorprenderá ver cómo hay ciertos temas muy recurrentes en determinados concursos. En uno de los últimos sobre los que indagué, la mayoría de primeros y segundos premios eran relatos sobre la guerra civil española. Investiga y tendrás muchas más posibilidades de salir victorioso. 

 Estas son, en mi opinión, las grandes características que definen los concursos literarios. Hay muchas más pero haría que esto pasase de ser un artículo a una cuento bíblico. Así que ya sabes, investiga, lee pero, sobretodo, escribe. Quien sabe, puede ser que te conviertas en el próximo premio Planeta de novela. ¡A escribir!

12. oct., 2020

Todos los que nos dedicamos a escribir pequeñas historias soñamos alguna vez con ser publicados. Es una tarea tremendamente difícil donde la competencia es feroz ante un público cada vez más menguante. En este pequeño post vamos a repasar las cosas que debemos hacer para ser publicados y, sobretodo, las que no debemos. Ahí van:

-Editorial. Las grandes firmas editoriales (que manejan casi el 100% del volumen de ventas) reciben más de un millar de propuestas de publicación al año. De estas, sólo unas veinte o treinta consiguen verse en las librerías. El resto son obras de artistas ya publicados y que generan ingresos fijos y fiables. Esto nos da una idea de lo extremadamente raro que es conseguir que una editorial nos publique. Vamos a centrar nuestros esfuerzos en lo que sí podemos cambiar.

Busca tu lugar. Si a una editorial llegan decenas de manuscritos al día, hagamos bien las cosas. Muchos autores descuidan, por ejemplo, las editoriales a las que remiten sus obras. Si tu novela es de genero negro o policial, busca editoriales afines. No hacerlo es el primer gran error. Tenemos que presentar nuestra obra de manera sintética y sencilla para que al menos un editor la tenga en consideración.

-La presentación y la propuesta editorial. La primera es una toma de contacto sobre el escritor y su obra. Su extensión ha de ser máximo una página y en ella se ha de preguntar al editor si le gustaría participar en la edición de la obra. De hecho, algunos editores recomiendan menos de 250 palabras. Ahorra tiempo, frustraciones y dinero. Sea claro y sencillo, buscando crear una buena primera impresión. Elija tipografía legible, 10 o 12, sin adornos, colores o subrayados. No te hagas el gracioso y se profesional, serio y respetuoso. Tampoco cuentes nada de tus influyentes amigos ni de tus relaciones. A nadie le importan. Nunca envíe un manuscrito a una editorial. Denota falta de conocimiento y no son los procedimientos habituales para funcionar hoy día. Una propuesta bien hecha tiene más posibilidades de aceptación que una copia de un manuscrito con una nota que diga:"Léame. Soy la leche". Seamos serios. Después de buscar las editoriales y agentes literarios adecuados, busca el nombre de su editor jefe, su línea editorial, etc... . La información es poder.

 Recuerda, por favor, poner también tus datos personales, horarios de llamada, email, etc. Si tienes suerte y se interesan en tu obra, no tener donde encontrarte es motivo para que borren del planeta.

 Otra cualidad que debes demostrar es tener capacidad de síntesis. Resumir de manera correcta tu novela en una frase hablará bien de ti y de tu obra. Olvídate de los inicios " Estimado agente", "Ilustrísimo señor" o "Querida señora". Son cargantes así cómo escribir en papel de calidad especial o con aromas. Parece que quieres vender humo. Primero envía la presentación y ten preparada la propuesta editorial. Así, si te la piden, la podrás enviar enseguida.

La carta de presentación debe contener: destinatario, breve presentación cómo escritor, un párrafo que describa el argumento, público al que está dirigido, estimación del mercado (número en ventas de novela negra, por ejemplo), información sobre la futura promoción del libro (escribir en blogs, diarios, revistas, perfiles de twitter, etc...), datos personales y correo electrónico.

-La propuesta editorial. Ha de constar de autor, título del libro, sinopsis general del libro (dos o tres páginas) donde destriparemos totalmente la trama del libro, uno o dos capítulos (menos de 15 páginas), información relevante sobre usted y su obra (si ya ha publicado), libros comparables (mostrando que conoce el mercado y explicando porqué su libro es diferente), información de mercado (una página) e información útil para la promoción (blogs, perfiles redes sociales, grupos diana, etc...).

Cómo último consejo cabe reseñar uno muy importante: no ha de mentir ya que si lo hace nadie tomará en serio su propuesta aunque sea excelente.

Espero que os guste la entrada y sobretodo os sea útil. Así que ¡a por ellos!.

2. oct., 2020

El público infantil es, casi con total seguridad, el más difícil de contentar. En este post os contaré una serie de trucos para crear un buen cuento infantil, que sea original y que guste a los más pequeños. Ahí van: 

-Ideas especiales. Busca dos palabras o conceptos que no tengan nada que ver entre si y asócialos. Pongamos un ejemplo: Cohete y Tomates. Aunque no tengan nada en común, nuestro cuento podría girar acerca de un cohete que usa tomates en vez de combustible. ¿A que se te ocurren mil ideas para darle forma?

-Conversiones. Es otra forma de ver el punto anterior. Imagina, por ejemplo, un niño que, por la noche se transforma en un coche de juguete. O un perro que se convierte en un humano y lucha contra el crimen. Cuanto más rara sea la idea, más interesante será.

-Nuevos "palabros". A partir de cualquier palabra con un prefijo se puede crear un objeto de propiedades sorprendentes. ¿qué es un “hiperpepino”? ¿y una “multilechuga”, o una “descolador”? Tratando de buscar sentido a un objeto modificado por un prefijo que aporta su significado propio, la mente otorga características impensables y divertidas al objeto. Algunos prefijos que se pueden utilizar son "tri", "co”, “hiper”, “multi”, "dis", "semi", "super", "micro", "mini", "maxi", ... las opciones son "multinfinitas".

-Extraña tecnología. Al público infantil le encantan las maquinas capaces de hacer tareas extraordinarias. Maquinas que, por ejemplo te hagan los deberes o que te ayude con la ducha. Los niños se olvidan de como se escribe o como se pinta y ninguno sabe como lavarse ya. Imaginación al poder.

-Historias clásicas 2.0. La idea de revisar historias habituales y cambiar completamente el final, actualizarla a hoy día o cambiar el fondo de la historia es algo muy habitual. El principal problema es que estás cogiendo algo que ha perdurado en el tiempo por su calidad y lo estás cambiando. Asegúrate de que funcione bien.

-Primero los personajes. Aprovecha la imaginación de tus hijos. Pídeles que definan un personaje físicamente, su actitud, la vestimenta,...Una vez perfilado te será más fácil crear una historia en la que encaje. 

Construir una historia para los más pequeños es algo tremendamente difícil aunque, al mismo tiempo, muy gratificante. Así que...¡A por el "turbipepino"!

 

21. sep., 2020

Mucha gente piensa que, una vez conseguido el objetivo de ser publicado, todo esta hecho. Si perteneces a ese grupo de escritores, siento decirte que estás muy equivocado. Sólo en España se publican al año decenas de miles de libros y la competencia es voraz. El nuestro es un mercado en el que la oferta es excelsa y muy variada y los lectores, por desgracia, no abundan. Grandes obras pasan sin pena ni gloria por las estanterías de nuestras librerías, llegando a vender unos pocos ejemplares. Hay mucho trabajo que hacer así que, pongámonos a ello. 

*Pre-lanzamiento. Una vez que conozcas la fecha que tu libro estará disponible, puedes empezar la promoción. No escatimes en esfuerzos. Llega a todo el mundo, véndete bien y consigue generar interés en ti y en tu obra. La gente es curiosa y si despiertas su curiosidad vendrán a ti. Busca los puntos fuertes de tu libro, pon pequeños fragmentos, monta algún concurso,....¡se creativo!.

*Crea un blog o pagina web. Crear un espacio donde la gente pueda conocerte, verte y saber de ti es vital. Te servirá para practicar tu escritura y te pondrá, además, en contacto directo con los lectores. Hoy día, con la influencia de las nuevas tecnologías, si no tienes tu propio blog o tu propia página no existes. Así de simple. 

*Redes sociales. De manera selectiva, crea anuncios en redes sociales y, sin llegar al spam, muéstralos de vez en cuando. Busca comunidades de escritores, de reseñadores de libros,...¡las posibilidades son infinitas!.

*Booktrailer. Si tienes posibilidades económicas de gastar un poco de dinero, un booktrailer es una buena inversión. Genera bastante curiosidad y capta la atención mucho más que sólo con unas imágenes. 

*Periodos de regalo. Una vez pasados los primeros días de lanzamiento, puedes buscar ofertas que disminuyan mucho el precio de un libro o incluso regalarlo durante periodos de 24 horas, por ejemplo. Tu interés para estos comienzos ha de ser que los lectores te conozcan. Ayúdales.

*Posición de ventas. Si tu libro se ha convertido en uno de los más vendidos, promocionalo. Todo el mundo quiere leer lo mas conocido y lo que más éxito tiene en el momento. No hay mejor marketing. Usa un pantallazo o bien otras técnicas, que demuestren cuanto está vendiendo tu libro. 

 Escribir un libro es algo realmente difícil pero es, con diferencia, la parte más sencilla de cualquier éxito literario. Sin un buen trabajo de promoción detrás, tu pequeño quedará sepultado por la ola editorial, generando en ti una profunda desdicha. Así que, ¡a trabajar muy duro, amigos!

 

14. sep., 2020

Muchos autores ni siquiera quieren oír hablar de él. Llega silencioso y, además, en los momentos más inoportunos. Pero existen muchas opiniones. Hay quienes defienden que el bloqueo de escritor es poco más o menos que un mito, un espejo donde algunos esconden la pereza, su falta de talento y la poca convicción que tienen en sus posibilidades. Por otra parte, una buena parte de la comunidad de las letras afirma sufrir y haber sufrido el temido mal en algún momento de su carrera. ¿Existe de verdad dicho bloqueo? ¿Qué podemos hacer si lo sufrimos?. En caso de padecerlo aquí tenéis varias ideas para que desaparezca por completo.

  - "Write Storming". Escribir de manera directa, sin pararse a pensar en morfología, sintaxis o demás parafernalia. En unos minutos, tu cerebro bullirá como una vaporera.

  - Vuelve sobre tus pasos. Igual que en una batalla, reorganiza tus tropas (ideas), traza de nuevo el plan (guión) y no olvides el objetivo de tu guerra (que quieres de tu obra).

  - Deja huecos. En el esqueleto de tu obra habrá partes más difíciles de rellenar que otras. No tengas problemas en dejar huecos para completarlos después. Te será más fácil.

  -  Cambia. Escribe otra cosa como un relato corto, un blog o un microrelato. Deja esa novela aparcada en segundo plano y tu mente se oxigenará, haciendo que las ideas vuelvan a fluir.

  - Relájate. Sal a pasear, date un baño, échate una siesta o ve un rato la televisión. Despeja tu mundo.

  - Consulta con tu hijo. Los niños tienen una mente muy libre y con pocas restricciones. A veces si le preguntas por donde seguir te darán ideas disparatadas y poco realistas aunque también te podrán dar una idea para un giro genial.

  - Permítete escribir basura. A veces la mejor forma de relajarte es escribir durante un rato la basura que te ronda por la cabeza. El botón de borrar de tu teclado esta ahí por algo, no te preocupes.

Hay muchos consejos más pero estos son algunos que me han venido bien y que he puesto en práctica desde que junto letras. Y tú, ¿sabes alguno más?