Cosas que se me pasan por la cabeza...

2. may., 2022

Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de un tema nada baladí como es el de los concursos literarios. En España se convocan al año cerca de 5.000 concursos literarios y su género va desde la novela a la poesía pasando por el relato corto o el ensayo. Existen muchos escritores noveles que los consideran amañados o con poco rigor, preparados para concederlos a amigos y conocidos. Yo, desde mi humilde experiencia, he de negar la mayor. Yo no conozco ningún juez o jurado de ningún concurso y he tenido la suerte de ganar algunos y quedar finalista en otros tantos. Es muy difícil por la cantidad de participantes, el variable nivel de talento, la subjetividad del jurado,... sin duda demasiados factores para enumerarlos todos. En mi opinión, si tienes talento, el premio al final llegará, eso si, después de mucha constancia y esfuerzo. Ahora os pasaré a resumir las características más importantes que poseen los certámenes literarios:

-Género. Novela, ensayo, microrrelato, poesía, relato,..... los concursos abarcan todos los registros del arte de la escritura. Todos tienen cabida. Un consejo: hay concursos de ciertos géneros que incluso hoy en día tienen pocos participantes. El ensayo o el teatro son claros ejemplos. 

-Entidades convocantes. Asociaciones de escritores, editoriales en busca de nuevos talentos, ayuntamientos, órganos de gobierno,....la lista es casi interminable. Desde mi perspectiva he comprobado que los ayuntamientos de poblaciones pequeñas y asociaciones culturales independientes suelen ser más imparciales a la hora de los fallos (aunque sus premios también suelen ser menores). Los grandes premios, (por ejemplo de novela), son creados por editoriales y normalmente están "reservados" para sus escritores. Aunque a veces hay excepciones, enviar ahí tus manuscritos suele ser una perdida de tiempo, tinta y autoestima.

-Premio. Va desde un humilde certificado a miles de euros pasando por una tablet o un fin de semana en un hotel. A veces, parte del mismo también incluye la edición de la obra y su promoción. Como es lógico, a mayor cuantía, mayor competencia habrá. De hecho, desde el comienzo de la crisis, muchos concursos han multiplicado sus participantes hasta por diez. Escoge bien.

-Bases. Cómo en los demás apartados, no hay dos concursos iguales: extensión, plica, tipografía de letra, tamaño de la misma, interlineado, número de copias, a donde se ha enviar,....podríamos seguir así durante horas. Si te interesa un concurso, estudia bien sus bases y comprueba que tu obra las cumple. Si no, el esfuerzo tan sólo se verá recompensado con frustración. 

-Edición. Ciertos premios, sobretodo de novela, tienen como parte del premio la edición de la obra. Antes de enviar tu manuscrito al concurso, léete bien las bases. Algunos aprovechan el deseo de darse a conocer por parte del escritor novel para quedarse literalmente con su obra durante años por una cantidad irrisoria. ¿No habrás dedicado tanto esfuerzo para algún listo se lucre con ello, verdad?. Míralo todo muy bien y evitarás sorpresas. 

-Temática. En la mayoría de los concursos la temática es libre. En otros, los temas pueden ser de lo más variopintos. Un buen consejo en este campo es que investigues a los ganadores de años anteriores. En muchos casos te sorprenderá ver cómo hay ciertos temas muy recurrentes en determinados concursos. En uno de los últimos sobre los que indagué, la mayoría de primeros y segundos premios eran relatos sobre la guerra civil española. Investiga y tendrás muchas más posibilidades de salir victorioso. 

 Estas son, en mi opinión, las grandes características que definen los concursos literarios. Hay muchas más pero haría que esto pasase de ser un artículo a un cuento bíblico. Así que ya sabes, investiga, lee pero, sobretodo, escribe. Quien sabe, puede ser que te conviertas en el próximo premio Planeta de novela. ¡A escribir!

4. feb., 2022

Muchos autores ni siquiera quieren oír hablar de él. Llega silencioso y, además, en los momentos más inoportunos. Pero existen muchas opiniones. Hay quienes defienden que el bloqueo de escritor es poco más o menos que un mito, un espejo donde algunos esconden la pereza, su falta de talento y la poca convicción que tienen en sus posibilidades. Por otra parte, una buena parte de la comunidad de las letras afirma sufrir y haber sufrido el temido mal en algún momento de su carrera. ¿Existe de verdad dicho bloqueo? ¿Qué podemos hacer si lo sufrimos?. En caso de padecerlo aquí tenéis varias ideas para que desaparezca por completo.

  - "Write Storming". Escribir de manera directa, sin pararse a pensar en morfología, sintaxis o demás parafernalia. En unos minutos, tu cerebro bullirá como una vaporera.

  - Vuelve sobre tus pasos. Igual que en una batalla, reorganiza tus tropas (ideas), traza de nuevo el plan (guión) y no olvides el objetivo de tu guerra (que quieres de tu obra).

  - Deja huecos. En el esqueleto de tu obra habrá partes más difíciles de rellenar que otras. No tengas problemas en dejar huecos para completarlos después. Te será más fácil.

  -  Cambia. Escribe otra cosa como un relato corto, un blog o un microrelato. Deja esa novela aparcada en segundo plano y tu mente se oxigenará, haciendo que las ideas vuelvan a fluir.

  - Relájate. Sal a pasear, date un baño, échate una siesta o ve un rato la televisión. Despeja tu mundo.

  - Consulta con tu hijo. Los niños tienen una mente muy libre y con pocas restricciones. A veces si le preguntas por donde seguir te darán ideas disparatadas y poco realistas aunque también te podrán dar una idea para un giro genial.

  - Permítete escribir basura. A veces la mejor forma de relajarte es escribir durante un rato la basura que te ronda por la cabeza. El botón de borrar de tu teclado esta ahí por algo, no te preocupes.

Hay muchos consejos más pero estos son algunos que me han venido bien y que he puesto en práctica desde que junto letras. Y tú, ¿sabes alguno más? 

28. ene., 2022

En el desierto que supone hoy para el sector del libro la actual situación de ventas, se consigue divisar un pequeño oasis en el horizonte: los clubes de lectura. Están empezando a rebrotar con fuerza en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona por lo que no tardaran mucho en extenderse por el resto de nuestra geografía.

 Estos grupos han renacido de manos del auge de las redes sociales, donde encontrar personas que compartan gustos y debilidades por un determinado género o autor es tremendamente sencillo. Sólo tienes que buscar tu género y lugar de residencia. El ordenador hará el resto por ti.

 Su funcionamiento es muy sencillo. Se escoge un libro que se adapte a la temática del grupo, se da un plazo que oscila entre 15 días y un mes y, por último, se organiza un encuentro, normalmente en una biblioteca pública o una librería determinada, donde los lectores ponen en común sus juicios sobre el argumento, personajes y calidades literarias. La retroalimentación es magnífica.

 Lo más importante de estos clubes es el carácter altruista de los mismos. No suelen ser una obligación y son gratuitos (al margen del gasto en libros, por supuesto). Incluso en muchos clubes se consiguen descuentos de grupo o préstamos gratuitos de los ejemplares para su lectura.

 El objetivo de los mismos es leer, discutir y aprender de un libro, pudiendo observar el mismo desde la visión que nos proporcionan los demás y consiguiendo una comprensión más profunda.

 Pertenecer a un club de lectura tiene infinidad de ventajas:

-Conocer autores y obras que, de otro modo, no conocerías. Te aseguras, además, que sean lecturas interesantes.

-Aprenderás a leer mejor, consiguiendo ver más allá y sacándole más jugo a la obra.

-Interacción social. Conocerás gente de tu entorno con tus mismas aficiones literarias.

-Privilegios. Muchos clubs de lectura consiguen para sus socios descuentos en editoriales, entradas para presentaciones de autores famosos y muchas más ventajas.

 La unica duda está en si este renacer conseguirá devolver público y esplendor a las librerías y bibliotecas de nuestro país, donde sólo el 29% de los españoles (según el CIS) lee con asiduidad. Esperemos que así sea.

18. nov., 2021

 Os dejo este microrrelato.....¡Espero que os guste!

 La elevó en el aire unos veinte metros, jugueteó treinta segundos con su cuerpo y después la dejó caer con indiferencia. La vaca, atraída por la gravedad, impactó contra el techo del Land Rover con violencia . Desde el último escalón del refugio, James observaba como el animal, totalmente destrozado, vomitaba su último aliento entre estériles mugidos.

   - Pobrecilla.

   Las ráfagas de viento menguaron entonces con brusquedad. El embudo del tornado abandonaba por fin sus tierras, dejando la granja convertida en una auténtica zona de guerra. James se persignó y descendió por los desgastados escalones de cemento. Tras aclimatar su visión a la oscuridad, se le acercó con parsimonia.

   - Lo siento, cariño - afirmó mientras le acariciaba el pelo - Es por tu bien.

   Y entonces, sin aspavientos, le desclavó el cuchillo del cuello.

2. nov., 2021

Muchos de nosotros ya tenemos acabado nuestro pequeño sueño. Han sido meses o años de teclas, tazas de café e insomnio acumulado que culminan en un documento de más de 300.000 mil caracteres. Y siento ser yo quien te baje de la nube pero, por si no lo sabes, ese manuscrito no es perfecto. Nuestra intención es siempre mejorar, aprender y limar esos “pequeños” errores que todo primer manuscrito tiene y hacerlo las veces que haga falta, hasta que llegue a convertirse en algo que se parezca a una novela. Bienvenido al tedioso mundo de la corrección.

En primer lugar has de saber que la corrección es un paso tan importante y vital como el de la escritura propiamente dicha. Salvo contadas excepciones, publicar un primer manuscrito sin revisión es tarea casi imposible.

 *ARGUMENTO. Lo primero que debemos preguntarnos es si hemos llevado a cabo el plan original que teníamos en mente. ¿Están correctamente ubicados los giros y los puntos de trama?. Al principio de todo relato tenemos un mapa de la historia en la cabeza pero, ¿hemos conseguido plasmar en palabras nuestra idea original? Si nuestra novela es de género, ¿entra dentro de los patrones clásicos del mismo? La mejor manera de corregir un escrito en el universo literario es hacerse preguntas sobre nuestra obra y llegar a convertirnos en nuestro peor jurado. Sólo así podremos hacer crecer nuestras historias. Pero cuidado con pasar de revisar a volverte loco con las faltas porque tampoco se trata de eso. Siempre hay un momento en que debes dejar libres tus historias.

 *PERSONAJES.

Absolutamente ligados a las tramas, al final, son seres con entidad propia que deben vivir, evolucionar y brillar al margen de los puntos de giro y demás piruetas técnicas. Lo primero a comprobar es si han evolucionado. Los personajes han de crecer, sufrir, llorar, cambiar, amar, odiar, ser felices y vivir la más absoluta de las miserias. No hay nada peor en una historia que un grupo de protagonistas planos e insulsos y, lo peor, predecibles. Deben explicarse de manera adecuada a su situación, educación, personalidad y estatus social. Un personaje tiene que atrapar.  

 *ORTOTIPOGRAFÍA. Siendo el más clásico es, a la vez, el más tedioso. Tildes, ortografía, guiones y repeticiones han de ser cazados y eliminados sin compasión. Es una de los puntos en los que puede merecer la pena gastarse unos euros y pagar a un profesional.

 Así que ya lo sabes, ponte a escribir pero luego, cuando acabes, comienza a corregir. Cómo decía un famoso escritor “Escribir es algo maravilloso; lo duro es tener luego que arreglar la mierda que hemos escrito”