Cosas que se me pasan por la cabeza...

21. jul., 2019

Has terminado. Tu novela, libro de poemas o recopilación de relatos esta listo. Han sido cientos de horas escribiendo, retocando, puliendo y arreglando una obra en la que has imprimido todo tu cariño. La relees por penúltima vez y piensas, por primera vez en mucho tiempo, que no quieres cambiar ni un punto ni una coma más. Has preparado una portada acorde al interior del libro y lo has editado de manera que no se escape ni un sólo fallo. ¿Qué es lo que te detiene entonces?.

 Todo escritor que se precie ha pasado alguna vez por este momento. El miedo a ser leído no es nuevo ni entre escritores noveles ni entre los autores de best-sellers más famosos del mundo. Los primeros exponen su obra a un público duro y reticente, que no le conoce y que serán inflexibles en su juicio. El autor consagrado, por contra, pudiera parecer que tiene las cosas más fáciles. La realidad está justo en la orilla contraria. Su obra ya ha tenido éxito y su público espera una obra que esté al mismo nivel que lo ya conocido. Y mantener ese nivel no es nada sencillo. 

 Cuando un escritor escribe,(sin importar condición, estatus, fama u otras milongas), vuelca en su obra parte de su alma. Sus sentimientos, ideas, anhelos y la propia forma de concebir el mundo quedan impregnados en cada letra, linea, párrafo o verso de su obra. Y este es el problema. El miedo a mostrar nuestra vulnerabilidad en público y a que el lector nos vea desnudos y desprovistos de toda protección, nos provoca un tremendo pavor. 

 En cierto modo, el escritor escribe por obligación. Las ideas confluyen en su cabeza y tiene necesidad de sacarlas y plasmarlas en un papel o una pantalla de ordenador. Luego viene el debate interno. La duda surge y nos hace plantearnos si nuestra obra merece la pena. Y esa duda, a mi modo de ver, nunca quedará totalmente resuelta. Si obtienes buenas críticas desde el principio, te plantearás si tu entorno no te esta adulando porqué te quiere y te protege. Si por el contrario recibes palos por todos sitios, tu pregunta será si estás rodeado de la gente correcta. En mi opinión, ni el sol ni la sombra. Muchas de las personas que te digan que tu libro es lo mejor que han leído en años, probablemente estén exponiendo más sentimiento en su juicio del que corresponde, al igual que él que te genera una crítica despiadada y destructiva este más motivado en rencor hacía ti que otra cosa.

 Mi consejo es qué, cuando tu consideres que tu obra esta lista, luches con uñas y dientes por sacarla a la luz. No admitas un no por respuesta, persevera y no permitas que nadie acabe con tu sueño. Al mismo tiempo, escucha con atención las críticas y plantéate si tienen base fundamentada o no. En muchas ocasiones, te mostrarán partes de tu obra que no habías visto y que puedes mejorar. Evoluciona y no tengas miedo a cambiar. No olvides que en cada letra que expones, hay una parte de ti que camina en la sombra. No dejes que nadie la pisotee.

10. jul., 2019

Mucha gente piensa que, una vez conseguido el objetivo de ser publicado, todo esta hecho. Si perteneces a ese grupo de escritores, siento decirte que estás muy equivocado. Sólo en España se publican al año decenas de miles de libros y la competencia es voraz. El nuestro es un mercado en el que la oferta es excelsa y muy variada y los lectores, por desgracia, no abundan. Grandes obras pasan sin pena ni gloria por las estanterías de nuestras librerías, llegando a vender unos pocos ejemplares. Hay mucho trabajo que hacer así que, pongámonos a ello. 

*Pre-lanzamiento. Una vez que conozcas la fecha que tu libro estará disponible, puedes empezar la promoción. No escatimes en esfuerzos. Llega a todo el mundo, véndete bien y consigue generar interés en ti y en tu obra. La gente es curiosa y si despiertas su curiosidad vendrán a ti. Busca los puntos fuertes de tu libro, pon pequeños fragmentos, monta algún concurso,....¡se creativo!.

*Crea un blog o pagina web. Crear un espacio donde la gente pueda conocerte, verte y saber de ti es vital. Te servirá para practicar tu escritura y te pondrá, además, en contacto directo con los lectores. Hoy día, con la influencia de las nuevas tecnologías, si no tienes tu propio blog o tu propia página no existes. Así de simple. 

*Redes sociales. De manera selectiva, crea anuncios en redes sociales y, sin llegar al spam, muéstralos de vez en cuando. Busca comunidades de escritores, de reseñadores de libros,...¡las posibilidades son infinitas!.

*Booktrailer. Si tienes posibilidades económicas de gastar un poco de dinero, un booktrailer es una buena inversión. Genera bastante curiosidad y capta la atención mucho más que sólo con unas imágenes. 

*Periodos de regalo. Una vez pasados los primeros días de lanzamiento, puedes buscar ofertas que disminuyan mucho el precio de un libro o incluso regalarlo durante periodos de 24 horas, por ejemplo. Tu interés para estos comienzos ha de ser que los lectores te conozcan. Ayúdales.

*Posición de ventas. Si tu libro se ha convertido en uno de los más vendidos, promocionalo. Todo el mundo quiere leer lo mas conocido y lo que más éxito tiene en el momento. No hay mejor marketing. Usa un pantallazo o bien otras técnicas, que demuestren cuanto está vendiendo tu libro. 

 Escribir un libro es algo realmente difícil pero es, con diferencia, la parte más sencilla de cualquier éxito literario. Sin un buen trabajo de promoción detrás, tu pequeño quedará sepultado por la ola editorial, generando en ti una profunda desdicha. Así que, ¡a trabajar muy duro, amigos!

 

3. jul., 2019

Todo aquel que empieza a hacer sus pinitos en el mundo del libro sueña con verse en algún momento a si mismo ganando un gran premio literario. Encima de un estrado enmoquetado, con una multitud enloquecida que vitorea semejante despliegue de calidad literaria, recogemos un descomunal talón de cartón piedra ante el asombro del mundo del libro, que ve renacer en ti sus esperanzas de regeneración. Y entonces te sientes mojado...y te levantas de la cama desorientado mientras tu perra intenta en vano seguir lamiendo tu cara. Fin.

 Aunque cualquiera puede participar en un concurso literario, ganar ya es harina de otro costal. En esta entrada os daré algunos consejos para poder, al menos, tener posibilidades. Hay van:

-Disfrutar. Primera norma fundamental y sin la cual no tiene sentido que sigas sumando letras. Si escribir no te apasiona, tus escritos pueden llegar a ser correctos pero grises. Cuando disfrutamos de la escritura, nuestra literatura se impregna de ese aroma.

-Leer y corregir. Esta secuencia es la parte más dura e ingrata del oficio. Y normalmente, a mayor repetición de la misma, mayor aumento de la calidad del escrito. Pico y pala. No hay otra.

-Escoge bien. Aunque pausible, la posibilidad real que ganes un concurso literario de una cuantía alta es ínfima. En los de mayor prestigio concursan autores de renombre y con una amplia experiencia. Busca los de menor cuantía, que sean cerca de tu localidad y que se adapten a tu estilo. Empieza por abajo con calma.

-El jurado. Aunque en la mayoría no se conoce el nombre de sus miembros, puedes fijarte y leer los relatos ganadores de años anteriores. Verás tendencias de temas, de estilo, de niveles de complejidad,... La información es poder.

-Persistencia. Se obstinado, no cejes en tu empeño a la primera contrariedad. Si no ganas al principio, insiste. Relee los relatos eliminados y reescribelos. Muchas veces de un relato perdedor puede llegar a salir una verdadera obra de arte. Hay miles de concursos y son anuales. Ten fe.

-Se diferente. Todas las grandes historias ya han sido contadas. Lo interesante es reescribirlas de manera novedosa. Dale la vuelta al argumento, retuerce los personajes, cambia la ambientación,...lo que sea por ser innovador. Llama la atención.

-Corrección ortotipográfica. Si quieres tener posibilidades, tu relato debe estar perfecto. Corregido, bien paginado, con márgenes adecuados y sin borrones. Una buena presentación da idea de que el interior también va a estar cuidado por lo que el cribador te pasará al grupo de los leídos. Se paciente e invierte en aumentar tu calidad. No te dejes presionar por plazos.

 Por último, quiero animarte. Yo empecé como tú estás ahora y aunque tampoco es que haya llegado excesivamente lejos, ya tengo en mi haber más de una decena de premios, accesits, menciones y relatos publicados en diversas antologías, además de una novela ya en el mercado y de otra que viene en camino. Y todo eso, con mi esfuerzo y autodedicación, sin padrinos ni amigos en el jurado. Si quieres, puedes.

21. jun., 2019

Aquí os dejo un pequeño microrrelato 

"La ciudad del amor se abría paso al día con timidez. A toda velocidad, los primeros autobuses iban y venían zumbando de un lado al otro de la enorme avenida, cargados con decenas de obedientes hormigas. Usando un poco la imaginación se podía ver como, a través de los cristales de las ventanillas, se escapaban pequeñas nubes de vapor preñadas de sueños imposibles, deseos inconfesables y anhelos inalcanzables. El manto de hojarasca avisaba de la próxima llegada del otoño y un año más él lo veía todo a través de los férreos barrotes de su ventana" 

21. jun., 2019

En muchas ocasiones determinamos que ciertos recursos narrativos solo son válidos para algunos tipos de historias. La recreación de secretos, dotar a la historia con unas gotas de suspense u organizar algún misterio son armas que todo aprendiz de juntaletras ha usado alguna vez. Bien sean novelas de acción, de suspense o históricas, los recursos suelen ser adaptables a cualquier tipo de género.

Bien llevados, estos recursos pueden trasformar una historia gris y anodina en un intenso ejercicio de acción y vitalidad que conseguirán atrapar al más reticente de tus lectores.

Una secuencia interesante sería, por ejemplo, resolver un enigma que genere un secreto interesante. La aparición de este último provocará con toda seguridad una cascada de acciones que serán el comienzo de una etapa de suspense que puede acabar o no en resolución. A partir de ahí es posible generar un nuevo misterio, dando lugar a un número casi infinito de posibilidades.

Tus historias siempre deberán mantener la trama en su punto álgido hasta el final, con el fin de lograr que el lector "quiera" leer más. Estos son algunos de los conceptos básicos de una narración con ritmo, aunque tan solo son un engranaje más de una buena novela.